miércoles, 1 de julio de 2015

Capitulo 86






Cuando te despertaste al otro día, sentiste el vacío al lado de la cama. Pedro no había vuelto, suspiraste y te levantaste lentamente para darte una ducha. Cuando saliste, revisaste tu teléfono antes de cambiarte, pero no había ningún mensaje de tu novio, aunque si algunos por parte de tus amigas, no contestaste y te vestiste para luego ir a desayunar…pero tampoco tenías hambre. La preocupación estaba invadiéndote. 

Te sentaste frente al desayunador y comenzaste a maquinar. Si Pedro no te había llamado, era porque ella no había muerto, ¿no?, si siquiera sabias que pensar, y no querías llamarlo ahora, si él te necesitaba, te buscaría, pensaste, o al menos eso esperabas…aunque ese no era el problema, el podía no necesitarte, pero vos sí. Él era fuerte, pero vos no…y cada vez lo notabas más. Necesitabas a 
Pedro en tu vida para estar bien…para ser feliz.


Tomaste tu celular una vez más y te dispusiste a contestar a tus amigas, quienes se mostraban felices porque habías aparecido, ellas sí que podían hacerte reír en cualquier momento, obviamente les dijiste que estabas en casa de Pedro, así que sus planes tendrían que esperar, al menos hasta saber que él estaba bien. Hablaste con ellas por un buen rato, y luego lo hiciste con Jazmín. Otra vez  dejaste el celular en su lugar, no había ni llamadas ni mensajes de Pedro…te levantaste y te sentaste en el enorme sillón para ver televisión, un intento un tanto inútil porque te quedaste dormida.  Te despertaste sobresaltada con el ruido de la puerta, y  viste a Pedro entrar con ojeras y los ojos apagados…temiste lo peor, pero no te acercaste a él. Se sacó la campera en silencio y cuando noto que lo estabas mirando, sus ojos se posaron en vos…estaban vacíos. Cuando el se acercó, respiraste profundo preparándote…







-¿ella esta bien?—preguntaste casi en voz baja. Tu estomago se contrajo cuando negó con la cabeza—

-No—respondió con su voz cargada de angustia—ella no sobrevivio, no pudieron salvarla…ella murió por mi culpa—dijo y te dejo helada allí en el living, fue  hasta la habitación y se encerro.






No podías creerlo, no había sobrevivido…había muerto como ella quería. Ella no te caía bien, estabas segura de que no hubieran sido amigas, pero nunca quisiste que muriera. No le desearías la muerte a nadie. Cuando saliste de tu trance, corriste hasta la habitación, y una vez que entraste, no viste a 
Pedro pero encontraste su ropa en el suelo y se escuchaba la ducha.

Te sentaste en la cama y esperaste a que saliera, mientras una lagrima se deslizaba por tu mejilla. No ibas a ser una hipócrita para decir que llorabas por Valeria, porque no era asi…llorabas por Pedro, porque a pesar de los celos que sentías, a él le dolía la muerte de quien iba a ser la madre de su hijo y su mujer.  Cuando salió, tenía solo una toalla, no te miro mientras pasaba por tu lado y buscaba un bóxer y un pantalón de vestir, simplemente te acercaste por detrás y lo abrazaste, pegando tu mejilla húmeda en su espalda.  Él se tensó al principio pero cuando tus labios comenzaron a dar besos tibios en su espalda, su cuerpo se relajó.








-lo siento por ella…no me agradaba pero tampoco merecía un final así—dijiste susurrando sin dejar de besar su espalda—

-los médicos no pudieron hacer nada—el tembló—se cortó tan profundamente que corto sus venas…dijeron que era la primera vez que veían algo así. Lo hizo tan profundo que casi traspasaba su hueso—dijo él y vos también temblaste, pero cuando se dio la vuelta, lo miraste con fuerza, él te necesitaba fuerte, no llorando como una nena. Pusiste tus manos en su cintura y besaste su cuello sintiéndolo estremecerse, pero no te detuviste, seguiste haciéndolo—te amo Paula—el susurro tan crudamente que otra lagrima se te derramo, el no la vio—voy a matarte tambien—dijo y tu pecho se hinco—

-sh, no digas pavadas—dijiste besando su mandíbula, pero el quiso hablar de nuevo. Lo besaste en la boca interrumpiendo lo que sea que quería decir. Tu lengua provoco la de él, y finalmente se rindió y te beso también. Su mano fue directo a tu nuca profundizando aquel beso, y  quitaste su toalla—soy tuya Pedro—dijiste en un susurro—







No supiste cuando habían llegado a la cama. Los besos iban subiendo de tono, y la respiración de ambos dejo de ser normal…Pedro se separo de golpe, y se sento en la cama para poner la toalla alrededor de su cintura otra vez. Te miro con furia, y eso fue necesario para que tu corazon doliera…y mucho.





-¿Qué paso?—preguntaste confundida—

-¿Qué pasa?—pregunto de vuelta—¡mi ex prometida acaba de morir y vos y yo estábamos a punto de hacerlo!—dijo el, y lo miraste sorprendida—

-Pedro…soy tu novia, es algo normal—dijiste vistiéndote de vuelta—

-¿normal?—su voz mostraba incredulidad y dolor—no es normal…¡no es normal que mi ex prometida y primer amor se suicidara por mi culpa!—dijo y tu corazón se apretó—

-¡no fue tu culpa!—gritaste molesta—ella estaba desequilibrada mentalmente—dijiste y el negó con la cabeza, completamente molesto. Te tragaste el dolor que estabas sintiendo porque te romperías si te atrevías a llorar, lo sabias—

-decime una cosa Paula—murmuro frente a vos—si vos y yo hubiéramos estado tres años juntos, dos viviendo juntos, donde casi tenemos un hijo y el murió, y yo me voy ¿intentarías matarte cuando me vieras enamorado de otra mujer?—tu boca se abrio con sorpresa—

-¿Qué?—preguntaste—

-¡respondeme!—dijo y solo hiciste silencio—¡respondeme carajo! ¿intentarias hacerlo?—pregunto—






Te quedaste callada, imaginándote la situación, aunque quizás…sabias la respuesta. Ni siquiera podrías imaginar a Pedro con otra mujer,  y mucho menos amándola…no lo soportarías. No dijiste nada, pero el vio en tus ojos el dolor. Y reflejo el suyo propio.








-No voy a permitirlo mi vida—dijo Pedro acercándose a vos—no con vos—dijo el—

-No es lo mismo—tus manos comenzaron a temblar—somos dos personas distintas—dijiste—

-eran—recalco Pedro—no nos mintamos, los dos sabemos la respuesta a esa pregunta,  porque no lo soportarías….y no voy a romperte como lo hice con ella. Te valoro demasiado para eso—dijo un tanto angustiado—



Te acercaste a el, pero se alejo. El dolor era tan fuerte que casi podían tocarlo.




-Voy a llevarte a tu casa—dijo sin mirarte, y no lo hizo mientras terminaba de vestirse tampoco. Ni siquiera cuando salieron de su casa y subieron al auto. Ninguno dijo ni una palabra, vos  no podias hacerlo, sentias que tu corazon se partiría al medio si lo hacias…





............................................................................................

Buenas!!!!! acá estoy, presente, cumpliendo con ustedes! les dejo el capitulo Ochenta y seis, que espero les guste y  mas todavia, que COMENTEN. es lo único que les pido.



Si hay MUCHOS, MUCHOS, MUCHOS comentarios, mañana tienen otro...pero solo si hay MUCHOS, y (con muchos  me refiero a mas de 10). Y CON NOMBRE DE TWITTER.


linda noche!!!! @PauliterBel.

11 comentarios:

  1. Ay no q trágico e intenso todo...espero q el entienda lo equivocado que está. mimiroxb

    ResponderEliminar
  2. este capitulo me hizo llorar, espero el proximo

    ResponderEliminar
  3. Ayyyyyyyy, Dios mío, que angustia con este cap, hasta se me cayeron unas lágrimas Belu. Muy bien escrito este cap. Pero que la angustia pase pronto x favor.

    ResponderEliminar
  4. Que triste el capitulo!!! inesperado la verdad, ojala Pepe no se aleje de Pau, que de cuenta que ella no es igual a Valeria... sino van a sufrir los dos!! que maldad!!!! jaja amo tu novela!

    ResponderEliminar
  5. uyyy mi vida pobrecito está destruido,pero que no la aleje de al lado de él rociibell23

    ResponderEliminar
  6. Ah no lo puedo creer!! Que triste todo el capítulo, Pepe no se da cuenta que esa no es la solución. Espero que se deje ayudar y entienda que las relaciones son diferentes!
    Que pase pronto esta tormenta!
    @06_Laury

    ResponderEliminar
  7. espero el proximo @carlyluzzi

    ResponderEliminar
  8. Que se soluciones todo pronto @paucypeterafc

    ResponderEliminar
  9. espero el proximo y que Pedro este mejor de animo @locuradepyp

    ResponderEliminar